Amor, Parte 2

En una ocasión anterior, expresaba lo que para mí representa el amor; digamos, desde un punto de vista como un valor. Y especifiqué que ese amor lo cubría todo. Muy diferente al amor de pareja, el cual va dentro del amor (en general) y que ahora traigo acá en esta entrada del blog.

Quizá comenzaré por decir un par de cosas que yo NO considero que sean del todo un amor real de pareja, ya sea de un hombre hacia una mujer, visceversa, hombre y hombre o mujer y mujer.

No considero que sea un lugar como un escape del mundo real.

Hay que saber elegir con quién complicarse la vida

“Hay que saber elegir con quién complicarse la vida” ¿En serio? ¿Complicarse? Tal vez lo estoy tomando muy literal pero nah. No creo que uno se complique la vida con la pareja, sino no se disfrutaría. Tampoco lo considero como totalmente lo opuesto donde todo es maravillas, unicornios y arco iris pues más bien creo que las relaciones llevan un poco de trabajo, un trabajo que definitivamente debería ser placentero pero no quita el hecho que sea trabajo. Quizá sería algo más bien como “hay que saber con quién luchar en esta vida” es decir, con quién afrontar la vida, juntos hacia afuera y no uno con el otro.

True LovePara reforzar un poco esas últimas líneas, comparto esta imagen, tomada de un post en 9gag. La frase también se desvía un poco, sobre que el amor no es encontrado y es que también, quizá, a veces, muchas veces esperamos que las coas aparezcan por arte de magia o caigan del cielo. Creo haber dicho en alguna entrada del blog sobre cómo las cosas suelen ser más bien oportunidades. Oportunidades que no sabes identificar y luego nos lamentamos o quejamos de no tener lo que queremos 🙂 No es que no crea digamos en el tan rayado cliché del Amor a Primera Vista; sino que lo consideraría como un enorme regalo del destino y que sucede uno en millón. Pero volviendo a lo de trabajar el amor, quizá aquí es donde fallan muchos, donde esperan que las cosas sean perfectas y normales una vez se esté en una relación. Amor también es ese esfuercito y trabajito que hacer por la otra persona.

HIMYM_8x14Muchas cosas vas incluidas en ese esfuerzo y trabajo… muchas. Pero que podría resumir en una imagen y que fue gracias a la serie How I Met Your Mother. El episodio se trataba en sí sobre cómo podía ser posible tener ojos para y por una sola persona. Yo voy un poco más allá.

Considero biológicamente imposible tener “ojos para una sola persona”; aunque yo conozco a algunos que realmente lo hacen y los admiro muchísimo. Con esto tampoco estoy diciendo que todos, incluyéndome, somos unas grandes “perros” que sólo fijándonos en otras personas vivimos. Lo único que quiero decir con esto es que eventualmente nuestros ojos verán a alguien atractivo a pesar que estemos con el amor de nuestras vidas y con ver a alguien más , me refiero a literalmente ver y no a enamorar y actuar por ello.

Pero volviendo, como dije, yo voy más allá de tener ojos para una sola persona en el sentido de atracción. Me refiero a que así como en la imagen de la serie, donde no se puede apreciar nada más que (el personaje de la serie) Robin, así es el amor. Todos tus esfuerzos, todo tu ser, toda vida, todo tu futuro está enfocado hacia esa persona. Cada acción que se toma, cada paso que se da va dirigido hacia esa persona. Eso es realmente tener ojos para una sola persona. Es dedicarse a esa persona, eso es amar. Podría escribir aquí todas las canciones de amor del mundo, todas las historia y poemas y jamás alcanzaría para explicar el sentimiento pues es infinitamente inimaginable su dimensión. Pero considero que esto que estoy explicando en este párrafo, cubre bastante.

Por ejemplo, cualquier cosa que pueda estar afectando una relación puede ser mejorado gracias al pensamiento de dedicarse sólo a la persona. Y con esto haré un pequeño gran paréntesis, pues no me refiero a idolatrar a la otra persona y anteponerla sobre nuestra propia persona. Pienso que debemos ser felices nosotros mismos antes de poder hacer feliz a alguien más. Y luego el lector podría pensar, entonces ¿cómo era lo de enfocar el futuro y la vida de uno hacia el otro si no se trata de idolatrar? De nuevo, lo repito, se trata de enfocar… de encarrillar todo hacia esa persona especial mas no dejar de un lado nuestra vida y futuro.

El amor de pareja se trata de trabajar día a día por la relación y trabajar por una relación es estar pendiente consciente o inconscientemente del bienestar emocional de la otra persona. Y hacer esto último es amar a la otra persona… proteger su corazón y mantenerlo vivo. Por ejemplo, y me extenderé más en otra entrada dedicada para ello, considero que en una boda, lo más importante no es todo el show de la misma (pastel, vestidos, lugar de boda… ni si quiera los votos) ni tampoco son los planes a futuro como familia ni todos el amor que se puedan jurar y prometer en la boda. Es algo que no es visible para nadie sino para cada uno de los novios. La buena actitud y devoción verdadera que tienen (o no) para trabajar por la relación, la cual en ese momento está sufriendo una pequeña evolución. Y uno podría decir que el futuro es incierto y que cualquier cosa podría afectar esa devoción hacia la pareja y relación (aquí cualquier problema común o no de los matrimonios y en especial aquellos que llevan al divorcio) pero yo diría que no. Por lo mismo que he venido diciendo en párrafos anteriores: tener ojos sólo para la otra persona; es decir, dedicarse sólo para la otra persona, entregarse por entero a la otra persona. Ahí no cabe espacio para nada más.

Tengo una pequeña sensación de estarme quedando corto con esta entrada pues tenía grandes expectativas para ella. Pero luego pienso, el 70% de mis entradas, en especial las poéticas, tratan sobre el amor, este tipo de amor.

Más pensamientos de egresado

Bueno, dije en los primeros pensamientos de un egresado que escribiría más cartas de esta. Exponiendo los diferentes puntos de vista que tengo sobre este pequeño paso en mi vida.

Por cuestiones de la vida me he atrasado en salir de mi título académico, y bueno, aún me falta un poco más pues no lo tengo aún. La gran ironía detrás de todo esto; y el meollo de la presente entrada, es lo aplicado que soy para los estudios. (Ojo: Aplicado no dedicado). Soy de esas personas que no caen bien a las que les basta con poner atención en clase.. Incluso, sólo conozco a una persona que me deja muy atrás en ese ámbito. Un compañero que tuve y bueno ahora amigo. Y sí, soy así de modesto. La única calificación baja que saqué en mi educación básica fue conducta 😀

Bueno, acercándonos más al presente, tuve que abandonar mi carrera en la Universidad de El Salvador, mi primera opción como centro de estudio y fue debido al trabajo; muy difícil estudiar en la UES y tener un empleo de 8+ horas. Perdí un año ahí. Luego comencé en la UFG.

Una carga académica diferente (más liviana). En definitiva lo podía tomar con calma y así lo hice. Incluso, por confiado me fue mal como al segundo año pues dejé una materia de números… YO! Una materia de números!! En fin. Poco a poco fui perdiendo el interés. Quizá porque no lo sentí como reto (justificación/razón/excusa más modesta que se me ocurre) o porque no sentía que me fueran útiles (la mayoría de) las materias que cursé (esto es en un 90% verdadero) o por desagrado de alguna materia en específico… no sé… hubieron casos de casos en estos prácticamente seis años… más 1 año que me tomé sabático por así decirlo, dividido en dos ciclos no continuos.

Sad Face

Me atrasé (quizá) mucho.

Hace una semana, lo más, vi un post en 9gag que definitivamente me tocó mi ego así como mi orgullo… simplemente me picó la hormiguita de la tristeza. Pues me recordó de algo que sentí hace alrededor de un año, cuando vi a “mi generación” de compañeros de universidad graduarse. El post tenía la imagen de arriba y el título decía algo muy parecido a mi caso, de “en épocas de graduación y yo he me atrasado”… algo así… una gran coincidencia 🙂 .Era a la vez frustrante a la vez ver cuántos de esos graduados a lo mejor no merecían estar ahí por haber sido cargados por otros (me incluyo ahí) durante las materias o cursos. Pero este es otro tema aparte.

Para los últimos dos o quizá tres ciclos tenía casi nulo interés. Muchas veces consideré abandonar. Prácticamente no asistía a clases y me iba con lo que medio “agarraba” las pocas veces que iba. Hubo una materia incluso que, en buen salvadoreño, “me llevaron chineado”. (Esto último lo consideré y me obligué a mí mismo a creerlo así, que era compensación por tantos compañeros a quienes yo llevé chineado los ciclos anteriores)… de nuevo, este es otro tema.

Pero luego pensaba en los planes a futuro y cuán útil sería tener título(s). Me pregunto también en qué medida afectó el hecho de ya contar con un empleo. Y a la vez sentir que la carrera “especializada” en lo que laboro, realmente no me fuera útil para el mismo. Me pregunto cuántas personas no pasan por lo mismo de confiarse de tener un empleo y dejar a un lado la oportunidad académica. Como siempre, sería de ver las situaciones individuales. En mi caso, considero que mi ego ha jugado un papel muy importante; en los buenos y en los malos momentos. Como el segundo párrafo de la entrada (y otras líneas más adelante) lo demuestra , me considero demasiado capaz para el estudio, dotado quizá.

Pero así es la vida. En palabras (mal utilizadas) podría decir que me ha dado una dosis de humildad. Más bien diría yo, un recordatorio de mantenerme centrado. Un recordatorio que no todo es fácil y que las cosas se ganan. En mis momentos más oscuros diría que lo único que me ha costado es tiempo y paciencia (y dinero). Pero hoy no es uno de esos momentos 😉

Un día común

Sentado y observando la forma en que el viento con sus suaves caricias
mueve cada una de las verdes hojas.
Del frondoso árbol que puedo ver, sobre el muro gris que tengo justo frente a mí.
Del muro frente a mí.

Tal árbol no pide más que agua y algo de sol, tal vez.
Y cada año nos brinda su fruto y su sombra también.
Mientras crece más y más. Cada vez un poco más. Mientras crece más y más.
Mientras crece más.

Sentado a cientos de metros de ella, quien a este pequeño ser complementa.
Y aún a dicha distancia inmensa, la puedo sentir tan cerca.
Tan cerca que comparto con ella momentos memorables en esta historia.
En esta historia de amor.

El calor de la tarde, húmedo y tropical. Cada tarde más caliente que la anterior.
Sólo el viento refresca la piel y el amor al corazón.

La noche llega lentamente. Trae consigo serenidad y descanso para el cuerpo y mente.
Para el cuerpo y mente.

Creaturas nocturnas aparecen y a tus profundos sueños se acercan.
Dependen de vos su forma y color. Su forma y color.

Luego la vida te sonríe una vez más al abrir los ojos.
No te pide nada a cambio. Sólo que la aprovechés.

Más tarde, pensando en todo esto, me senté frente a un muro.
Donde podía ver un árbol y sentir al viento.